Saltar al contenido

Consciencia y Vida

            Por Dra. Martha Genú

NOTA: Al final del texto en castellano está el original en portugués.

Dra. Marta Genú Soares

Universidade do Estado do Pará-Brasil

E-mail: martagenu@gmail.com

Resumen. Aprecia la concepción de consciencia como campo psíquico y a la de conscientización como proceso permanente de construcción del conocimiento para evidenciar que los fenómenos que afectan al sujeto, desencadenan elementos socioemocionales y concurren para la formación de la vida.

Palabras-clave: consciencia, conscientización, conocimiento, intersubjetividad.

…hay un cuerpo encadenado

una consciencia que no la pierde

son dos o uno, son dos en uno.

ANDRÉ BRETON, HUGO VALENTINE, TRISTAN TZARA, KNUSTSON.

Cadavre Exquis (desenho coletivo, lápis sobre papel, 1933). Coleção Berardo – Cintra, Portugal.

(captado online em agosto/2001).

Introducción

Esta composición textual es el resultado de un proceso de percepción y aprehensión de la realidad por la acción y reflexión de la vida cotidiana y la práctica de la vida en contextos intersubjetivos e interacción con diferentes grupos sociales. La reflexión es procesual y a largo plazo, iniciada hace dieciséis años y fruto de una intención de estudio y profundización previa, en la investigación del Máster en Educación celebrado hace veinticinco años, que se presenta como un precepto de que la conciencia se construye en el proceso de conscienciación.

La consciencia como concepción puede promover la formación humana y la vida con sentido y significado, atribuidos a las relaciones sociales que se van estableciendo en la medida en que el sujeto interactúa en los espacios sociales e intercambia afectos (conocimiento sobre el mundo, sentimientos y sensaciones) que son posibilitados por el medio en relación con el otro. En este sentido, la apropiación de la realidad es acción, y el ser humano es poroso, aprende en el «estar-en» cuando interactúa con el medio, en el «ser-con» el otro y «en hacer como si», cuando hace intervenciones en la realidad.

El conocimiento humano se construye en las relaciones que se establecen entre los diferentes, lo que resulta en intersubjetividades. Una construcción que no se anticipa, y que tiene lugar en la medida en que se desarrolla y, por lo tanto, no se puede determinar el resultado. Por lo tanto, el principio básico del conocimiento es la incerteza y no el determinismo. Con este principio de incerteza, el proceso de conocimiento se puede transformar en un proceso de consciencia o de conscientización.

Cuando el proceso de construcción del conocimiento se constituye mutuamente a través de informaciones/conocimientos de manera dialógica, es en la acción consciente, por medio de las funciones psíquicas como la afectividad y la cognición, y, por lo tanto, del movimiento consciente, que tiene el lenguaje del cuerpo como expresión del movimiento intencional, en el movimiento de la interacción comunicativa. Esta construcción del conocimiento está hecha de momentos compartidos entre sujetos. La comprensión y el ejercicio del diálogo favorecen esa construcción y permiten el proceso de conscientización.

Cuerpo y consciencia: una relación interdependiente que afirma la unidad humana

Cuerpo, movimiento, consciencia. Trazos, lazos, actos. ¿Cuándo las inquietudes, los paradigmas y los modelos de pensamiento dejarán de inquietar, a aquellos que piensan, cuestionan, quieren comprender a la humanidad en sus relaciones y construcciones? Entender estos fenómenos requiere delinear ideas que articulen, interdependientemente, las categorías cuerpo, movimiento y consciencia, que están conectadas y encadenadas en eslabones que se acercan a sí mismos, pero al mismo tiempo se encadenan dibujando lazos, trazos, actos.

Consciencia y conscientización están interconectadas, pero no son lo mismo. La consciencia es el conocimiento de algo, es la percepción de alguna cosa. La conscientización es un proceso que involucra elementos de diferentes dimensiones y, como proceso, es más que el conocimiento de algo en sí. Siempre supone la comprensión de lo que está implicado en las interrelaciones de diferentes conocimientos. «La consciencia reúne funciones psíquicas y da lugar a actos; uno lo hace en actos de percepción, imaginación, voluntad, especulación y pasión, lazos a partir de los cuales se dirige hacia alguna cosa. La consciencia es consciencia de alguna cosa, está dirigida a algo y, por lo tanto, es intencional» (ARAGÃO, 2004, p. 84).

En la intencionalidad de dirigirse a las cosas, y en las interacciones consecutivas con el medio, la acción-reflexión, las sucesivas percepciones de los fenómenos demarcan la construcción de conocimiento y la toma de consciencia. Conocer es tener consciencia, pero el conocimiento no se traduce sólo en saber que algo existe. El proceso de conocer se lleva a cabo en la toma de consciencia como aproximación espontánea con la realidad y el comienzo de la conscientización se produce cuando el sujeto se reconoce a sí mismo, en el transcurso de la vivencia, como interventor y creador de cultura.

La capacidad de pensar sobre el pensar y de apropiación de un concepto posibilita la interpretación, por el sujeto, de nuevas construcciones de conocimiento facilitadas por las numerosas aproximaciones con diferentes situaciones vivenciales, teniendo en cuenta que el conocimiento tiene un carácter inagotable.

La consciencia presupone un análisis crítico y una opinión sobre la realidad. Presupone, por lo tanto, la acción reflexionada, en la que el movimiento y la cognición se manifiestan conjuntamente, lo que lleva a pensar en las dimensiones del conocimiento y la expansión de la consciencia.

Como proceso continuo y permanente, la conscientización torna la realidad conocible, lo que es una capacidad humana y favorece la apropiación de la realidad a través de la interacción con el otro, mediada por el medio; en la acción reflexiva de hacer y rehacer la vida cotidiana, en la intencionalidad del hacer. El proceso de conscientización se lleva a cabo, por lo tanto, en el espacio relacional y se constituye en la acción sobre el medio. Se produce con el uso de diferentes sistemas de signos, a través del lenguajear, del diálogo.

La consciencia corpórea cuando hay una consciencia del cuerpo, de realidad contextual, como constituyente del proceso de conscientización, por lo tanto, de la construcción de identidad, contribuye al autoconocimiento y a la comprensión del sujeto construido en la interacción, estableciendo por la vía movimiento experimentado/vivido, correlaciones cognitivas. Es en el flujo de acción-cognición que se lleva a cabo la formación del cuerpoconsciente, entendiendo que «la consciencia se construye vía cuerpo y se constituye en consciencia corpórea, por lo tanto, es una construcción de identidad y contribuye a la comprensión del sujeto construido en interacción, estableciendo, a través del movimiento experimentado / vivido, correlaciones cognitivas, por eso cuerpoconsciente» (GENÚ, 2019, 21).

En el cuerpo consciente, el lugar de la vida

En la medida en que se construye el cuerpo consciente, se construye vida, porque hay una comprensión de los problemas socioemocionales que captan las cuestiones sociales, políticas y económicas, por la interacción entre los sujetos mediados por el medio. La comprensión y aprensión de los momentos en el tiempo social es la consciencia del contexto social local o global, porque la consciencia es también la percepción del entorno, de la realidad, con la ayuda del cuerpo. Así, hay una consciencia de cuerpo, consciencia de una realidad dada, que no es consciencia fragmentada, hay una consciencia corpórea.

Ese movimiento que comienza espontáneo, resulta en el cuerpo consciente y genera vida, es parte de la formación humana. Cuando el movimiento moviliza al sujeto en acciones intencionales, que transforman una situación existencial dada en otra transformación de las condiciones existenciales, se caracteriza la consciencia de sí, del otro y del mundo, y esto es trascendencia (GENÚ; KLAUTAU; KLAUTAU, 2020) desde la perspectiva de todo lo que es inmanente al ser humano, porque por el poder del afecto, la capacidad inmanente del ser humano, es posible trascender materialmente situaciones desfavorables de la vida en condiciones agradables de vida.

Así, entender las problemáticas del orden social o económico y del día a día, como la relación con el otro y la percepción de la otredad, se convierten en temas menos complicados, en toda su complejidad, cuando la consciencia es vida que supera y transforma.

Síntesis

En defensa de la vida en su esencia vital, es decir, en el disfrute de las dimensiones afectivas emocionales, político-económicas y relacionales entre los sujetos y de ellos con el medio, y para promover acciones que den sentido y significado a la existencia social y colectiva, es necesario apropiarse de conceptos, concepciones y principios que organicen acciones transformadoras de las condiciones adversas en la convivencia planetaria, y que utilicen el diálogo entre el conocimiento científico y sensible para la formación de la vida. Mas que el dominio del hacer, uno debe entender las acciones que se establecen en las relaciones humanas y el mundo.

Referencias

ARAGÃO, Marta G. S. Ressignificação do movimento em práticas escolares: o diálogo, a consciência, a intencionalidade. Tese (Doutorado em Educação) – Programa de Pós Graduação em Educação, Universidade Federal do Rio Grande do Norte. Natal, 2004.

GENÚ, Marta; KLAUTAU, D. G.; KLAUTAU, F. D. Da alma imortal ao transhumanismo: o corpo que transcende em movimento. Rever: Revista de Estudos da Religião, v. 20, p. 131-146, 2020.

GENÚ, Marta. O corpoconsciente e a ação intencional para a formação humana. Revista Internacional D’humanitats, v. 1, p. 17-24, 2019.

TEXTO ORIGINAL

CONSCIÊNCIA E VIDA

Marta Genú Soares

Universidade do Estado do Pará-Brasil

Grupo de Pesquisa Ressignificar

E-mail: martagenu@gmail.com

Resumo. Aprecia a concepção de consciência como campo psíquico e a de conscientização como processo permanente de construção do conhecimento para evidenciar que os fenômenos que afetam o sujeito desencadeiam elementos socioemocionais e concorrem para a formação da vida.

Palavras-chave. Consciência. Conscientização. Conhecimento. Intersubjetividade.

…há um corpo acorrentado

uma consciência que não o perde

são dois ou um, são dois em um.

ANDRÉ BRETON, HUGO VALENTINE, TRISTAN TZARA, KNUSTSON.

Cadavre Exquis (desenho coletivo, lápis sobre papel, 1933). Coleção Berardo – Cintra, Portugal.

(captado online em agosto/2001).

Introdução

Esta composição textual resulta de um processo de percepção e apreensão da realidade pela ação e reflexão do cotidiano e da prática de vida em contextos intersubjetivos e de interação com diferentes grupos sociais. A reflexão é processual e alongo prazo, iniciada há dezesseis anos e fruto de uma intenção de estudo e aprofundamento anterior, em investigação no Curso de Mestrado em Educação realizado há vinte e cinco anos, o que se apresenta como preceito de que a consciência se constrói no processo de conscientização.

A consciência como concepção pode promover a formação humana e a vida com sentido e significado, atribuídos as relações sociais que vão se estabelecendo na medida em que o sujeito interage em espaços sociais e troca afetos (conhecimento sobre o mundo, os sentimentos e as sensações) que são possibilitados pelo meio na relação com o outro. Nesse sentido, apropriação da realidade é ação, e o ser humano é poroso, aprende no «estar-em» quando interage com o meio, no «estar-com» o outro e «no fazer como se», quando faz intervenções na realidade.

O conhecimento humano é construído nas relações que se estabelecem entre os diferentes, o que resulta em intersubjetividades. Uma construção que não se antecipa, e que se realiza na medida em que se desenvolve e, portanto, não se pode determinar o resultado. Portanto, o princípio básico do conhecimento é a incerteza e não o determinismo. Com esse princípio da incerteza, o processo de conhecimento pode se transformar em processo de consciência ou de conscientização.

Quando o processo de construção do conhecimento constitui-se mutuamente por meio de informações/conhecimentos de forma dialógica, é na ação consciente, por meio das funções psíquicas como a afetividade e a cognição, e, portanto, do movimento consciente, que se tem a linguagem do corpo como expressão do movimento intencional, no movimento de interação comunicativa. Essa construção do conhecimento se faz de momentos compartilhados entre sujeitos. A compreensão e o exercício do diálogo favorecem essa construção e possibilitam o processo de conscientização.

Corpo e consciência: uma relação interdependente que afirma a unidade humana

Corpo, movimento, consciência. Traços, laços, atos. Quando as inquietações, paradigmas e modelos de pensamento deixarão de inquietar aqueles que pensam, questionam, buscam compreender a humanidade em suas relações e construções? Compreender esses fenômenos requer delinear ideias que articulem, de forma interdependente, as categorias corpo, movimento e consciência, que estão conectadas e acorrentadas em elos que se fecham em si próprios, mas ao mesmo tempo se encadeiam desenhando laços, traços, atos.

Consciência e conscientização são interligadas, mas não são a mesma coisa. A consciência é o conhecimento de algo, é a percepção de alguma coisa. A conscientização é um processo que envolve elementos de dimensões diferentes e, como processo, é mais do que o conhecimento de algo em si. Supõe sempre a compreensão do que está implicado nas inter-relações de diferentes conhecimentos. “A consciência reúne funções psíquicas e resultam em atos; se faz em atos de percepção, imaginação, volição, especulação e paixão, laços a partir dos quais dirige-se para alguma coisa. A consciência é consciência de alguma coisa, visa algo e, portanto, é intencional” (ARAGÃO, 2004, p. 84).

Na intencionalidade de dirigir-se as coisas, e nas consecutivas interações com o meio, a ação-reflexão, as sucessivas percepções dos fenômenos demarcam a construção do conhecimento e a tomada de consciência. Conhecer é ter consciência, mas, o conhecimento não se traduz só em saber que algo existe. O processo de conhecer se dá na tomada de consciência como aproximação espontânea com a realidade e o início da conscientização ocorre quando o sujeito se reconhece, a si próprio, no transcurso da vivência, como interventor e criador de cultura.

A capacidade de pensar sobre o pensar e de apropriação de um conceito possibilitam a interpretação, pelo sujeito, de novas construções de conhecimento facilitadas pelas inúmeras aproximações com diferentes situações vivenciais, considerando que o conhecimento tem caráter inesgotável.

A conscientização pressupõe análise crítica e opinião sobre a realidade. Pressupõe, pois, ação refletida, na qual movimento e cognição manifestam-se conjuntamente, o que leva a pensar em dimensões do conhecimento e expansão da consciência.

Como processo contínuo e permanente, a conscientização torna a realidade cognoscível, o que é uma capacidade humana e favorece a apropriação da realidade pela interação com o outro, intermediado pelo meio; na ação reflexiva do fazer e refazer cotidiano, na intencionalidade do fazer. O processo de conscientização se dá, portanto, no espaço relacional e se constitui na ação sobre o meio. Ocorre com o uso de diferentes sistemas de signos, por meio do linguajar, do diálogo.

A consciência corpórea quando há uma consciência de corpo, de realidade contextual, como constituinte do processo de conscientização, portanto, de construção de identidade, contribui para o autoconhecimento e para a compreensão do sujeito construído na interação, estabelecendo, pela via movimento experimentado/vivido, correlações cognitivas. É no fluxo da ação-cognição que se dá a formação do corpoconsciente, compreendendo que “a consciência se constrói via corpo e se constitui em consciência corpórea, portanto, é construção de identidade e contribui para a compreensão do sujeito construído na interação, estabelecendo, via movimento experimentado/vivido, correlações cognitivas, por isso o corpoconsciente” (GENÚ, 2019, 21).

No corpoconsciente o lugar da vida

Na medida em que se constrói o corpoconsciente, se constrói vida, porque há compreensão das problemáticas socioemocionais que captam as questões sociais, políticas e econômicas, pela interação entre os sujeitos mediados pelo meio. A compreensão e apreensão dos momentos no tempo social é a consciência do contexto social local ou global, porque a consciência também é a percepção do entorno, da realidade, com a ajuda do corpo. Assim, há uma consciência de corpo, consciência de uma dada realidade, que não é consciência fragmentada, há uma consciência corpórea.

Esse movimento que se inicia espontâneo resulta no corpoconsciente e gera vida, faz parte da formação humana. Quando o movimento mobiliza o sujeito em ações intencionais, que transformam uma dada situação existencial em outra transformadora das condições existenciais caracteriza-se a consciência de si, do outro e do mundo, e isso é transcendência (GENÚ; KLAUTAU; KLAUTAU, 2020) na perspectiva de tudo que é imanente ao ser humano, porque pela potência do afeto, capacidade imanente do ser humano, é possível transcender materialmente situações desfavoráveis de vida em condições aprazíveis de vida.

Assim, compreender as problemáticas de ordem social ou econômica e do dia a dia, como a relação com o outro e a percepção da alteridade, passam a ser questões menos complicadas, em toda a sua complexidade, quando a consciência é vida que supera e transforma.

Conclusão

       Em defesa da vida na sua essência vital, isto é, no gozo das dimensões afetivo emocional, político-econômica e relacional entre os sujeitos e desses com o meio, e para promover ações que deem sentido e significado a existência social e coletiva, há que se apropriar de conceitos, concepções e princípios que organizem ações transformadoras de condições adversas em convivência planetária, e que usem o diálogo entre os conhecimentos científico e sensível para a formação da vida. Mais do que o domínio do fazer, há que se compreender as ações que se se estabelecem nas relações humano e mundo.

Referências

ARAGÃO, Marta G. S. Ressignificação do movimento em práticas escolares: o diálogo, a consciência, a intencionalidade. Tese (Doutorado em Educação) – Programa de Pós Graduação em Educação, Universidade Federal do Rio Grande do Norte. Natal, 2004.

GENÚ, Marta; KLAUTAU, D. G.; KLAUTAU, F. D. Da alma imortal ao transhumanismo: o corpo que transcende em movimento. Rever: Revista de Estudos da Religião, v. 20, p. 131-146, 2020.

GENÚ, Marta. O corpoconsciente e a ação intencional para a formação humana. Revista Internacional D’humanitats, v. 1, p. 17-24, 2019.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *