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Motricidad Vital

El tema de hoy Motricidad Vital se orienta hacia investigadores, centros de investigación y departamentos universitarios que estén interesados en saber más de esta temática.

Se presentan los antecedentes históricos para llegar a la concepción de Motricidad Vital y te va a servir para, de forma amena y sintética, conocer de dónde proviene esta concepción, cuál es su desarrollo y cómo se aplica en la Vida.

Vamos a hablar de: la evolución del concepto “cuerpo” y “motricidad” a partir de las rupturas paradigmáticas que se producen en el ámbito de la física (el paso de la física newtoniana a la física cuántica) y de la filosofía (del cartesianismo-materialista al postcartesianismo-mente encarnada) para llegar a la Motricidad Vital.

Introducción. El concepto de Motricidad Vital, se desarrolla a partir de las nociones de epojé, cuerpo-corporeidad, motricidad, inteligencia sintiente, motricidad humana, consciencia, acción, enacción, auto-eco-poiesis, vivencia-experiencia-sensibilidad-sentido, ciencia e investigación encarnada, Gaia, que, con distintas perspectivas, contextos y grupos de investigación se vienen desenvolviendo desde la década de los cuarenta del siglo pasado.

Un poco de historia

Veamos un resumen de estas posiciones (que los interesados podrán profundizar con la bibliografía referenciada) para después presentar nuestra conceptualización de Motricidad Vital.

La palabra ‘epojé’(o epokhé), propuesta por Husserl (1859-1938) proviene del vocabulario del escepticismo helenístico y consistía, para los antiguos, en la actitud mental de quien pone sus propias experiencias entre paréntesis y suspende el juicio. Intencionalidad(vivencias intencionales).

El concepto de corporeidad proviene de la palabra alemana dasein, de difícil traducción al castellano, creada por Heidegger (1889-1976) para denominar algo así como “ser-en-el-mundo”.

Motricidad (Merleau-Ponty, 1945): “Percibir es hacer presente cualquier cosa con la ayuda del cuerpo”… “yo no estoy delante de mi cuerpo, estoy en mi cuerpo, o mejor, soy mi cuerpo”. La motricidad deja de ser la simple consciencia de mis cambios de lugar presente o próximos para convertirse en la función que, en cada momento, establece unos patrones de magnitud, en la amplitud variable de mi-ser-del-mundo”.

Inteligencia Sentiente (Zubiri, 1986) anuncia el concepto de “soy cuerpo” superado por el de “corporeidad”. La expresión es la consecuencia de la corporeidad. Expresión no en el sentido de la “expresión que se tiene” sino en el sentido de lo “expreso” de toda persona: es la persona expresa. El hombre como ser “psicoorgánico” como “inteligencia sentiente”.

Mi cuerpo yo (Laín Entralgo, 1999). Cuando ante nosotros aparece un ser humano, lo que más inmediatamente percibimos es su condición humana: un bulto semoviente que a la vez es ‘otro como yo’ y ‘otro que yo’.

Movimiento es Vida. La Vida es Movimiento (Capra et al., 1999) (Sheldrake, 2013), (Arntz, Chasse, & Vicente, 2006). El universo es un ver viviente, del cual nosotros y nuestros pensamientos, y los planetas y todas las partículas subatómicas formamos parte. Todo está interrelacionado y todo está vivo en permanente cambio porque la vida es movimiento.

Autores de referencia para el desarrollo de los
conceptos Corporeidad-Motricidad

Enacción. Cognición corporeizada. Mente encarnada (Varela, 2000). Enacción proviene del inglés, to enact, “hacer emerger” y refiere a la concordancia entre percepción, procesos cognitivos y agente. El mundo no es algo que nos es dado, sino alguna cosa en la que tenemos parte gracias al modo como nos movemos, tocamos, respiramos y comemos. Enacción es la cognición corporeizada, la mente ya no es considerada una sustancia, sino un proceso, la causa es el conocer.

Consciencia. Para (Noë, 2010) la sede de la consciencia es la vida dinámica de la persona o del animal como un todo, vinculado con su hábitat natural. (Damásio, 2000) diferencia entre consciencia central, consciencia ampliada y consciencia moral. La consciencia central, que consiste en pensarse y sentirse como ser individual implicado en el proceso de conocer su propia existencia y la existencia de otros en el aquí y el ahora; la consciencia ampliada, que hace referencia a una experiencia del pasado y del futuro, que cambia permanentemente y genera representaciones reales o mentales que orientan la actuación del organismo. La consciencia moral, viene a ser el comportamiento social de acuerdo a las normas en que cada contexto se desarrollan para conservar la vida y el bien común.

Autopoiesis, auto-eco-poiesis; autonomía-dependencia (Maturana & Varela, 1998). Término acuñado por Maturana, es la capacidad que tiene un sistema para, a pesar de no estar en equilibrio, mantener una estabilidad estructural absorbiendo energía del entorno o autorregulándose continuamente. La noción de autonomía está ligada a la noción de dependencia, y esta a su vez es inseparable de la noción de auto-organización. Para ser autónomo hay que depender del mundo externo, de la naturaleza exterior, entonces es cuando pasamos de la auto-organización a la auto-eco-organización (Vázquez Rocca, 2017).

Acción (Echeverría, 2003) siguiendo a Blondel, Heidegger y Maturana). La acción nos constituye como el tipo de persona que somos y que llegamos a ser. La acción, no es sólo la manifestación de un determinado ser que se despliega en el mundo, es también la posibilidad de que ese mismo ser se trascienda a sí mismo y devenga un ser diferente. La acción humana es una actividad que es interpretada al referirla al dominio de las inquietudes. La acción humana es actividad más interpretación.

Vivencia, Experiencia, Sensibilidad. Las vivencias son una unidad indivisible entre lo exterior y lo interior de la persona; llegan a ser significativas en su integración dinámica, situada y se convierten en experiencias cuando la persona hace acopio de un conjunto de las mismas para darse cuenta de que “lo que le pasa”, “lo que le importa” es significativo. El hilo conductor entre las vivencias y las experiencias es el sentido. Pero se trata de un sentido construido por la persona a través de sus apropiaciones de lenguaje y de prácticas con significado que logró en sus recorridos de vida (Guzmán Gomez & Saucedo Ramos, 2015).

¿Y qué es «sensibilidad»? Significa dos cosas. En primer lugar, prestar atención a mis sensaciones, emociones y pensamientos. En segundo lugar, permitir que estas sensaciones, emociones y pensamientos influyan en mí. Experiencias y sensibilidad se retroalimentan en un ciclo que nunca acaba. No puedo experimentar nada si no tengo sensibilidad, y no puedo desarrollar sensibilidad a menos que esté expuesto a una diversidad de experiencias. La sensibilidad no es una aptitud abstracta que pueda desarrollarse mediante la lectura de libros o asistiendo a conferencias. Es una habilidad práctica que puede madurar únicamente si se aplica a la práctica (Harari, 2016).

Manuel Sérgio (1933-actualidad): Presenta la intencionalidad operantey la Praxis creadora, desarrolla la Ciencia de la Motricidad Humana (CMH) afirmando que no existe ninguna diferencia entre corporeidad y motricidad, pues ambas hacen parte de la misma complejidad biológica. Define la motricidad como “el ser humano en el movimiento intencional hacia la trascendencia. Movimiento centrípeto y centrífugo de la personalización en busca de la trascendencia” (Sérgio, 1988).

De la Motricidad Humana al Paradigma Vida

Posteriormente yo con el equipo Kon-traste y la Red Internacional de Investigadores en Motricidad Humana (RIIMH) continué este trabajo y desarrollamos los siguientes avances para conceptualizar la MH:

Expresión-impresión de la corporeidad; pensar-sentir-querer-hacer-comunicar (kon-traste & Trigo, 1999).

El ser humano en su complejidad que se moviliza (emociona-desea, percibe, se comunica, piensa) desde el aquí y el ahora (inmanencia) hacia la trascendencia y de ésta de nuevo al aquí y el ahora, en su relación consigo mismo-con el otro- con el cosmos, en el concepto actual de Ecología (RIIMH y (Trigo, 2015).

Ulteriormente a partir de mis estudios con la ciencia encarnada, defino la Motricidad Humana como la energía que nos impulsa a vivir, caminar en el más-ser, percibirnos, para así tomar consciencia de quiénes somos, dónde estamos y hacia dónde vamos (yo-otro-cosmos) (Trigo, 2016).

(Santos, 2016), a consecuencia y continuos desarrollos de su tesis doctoral, conceptúa la Motricidad como como dinámica existencial que viabiliza y vislumbra la plenitud de realización co-implicada. La Motricidad da acceso a una “atmósfera” auténtica de vida plena, en donde imperan: lo lúdico, la alegría, el encantamiento, la afectación y la creatividad. Es el modo fecundo de realización de los valores, sólo apropiados si son vividos en una corporeidad dinámica. La motricidad es la base para la determinación de la esencia del hombre. Es por ella que el hombre se materializa y revela, en el ámbito de un proceso donde el deseo de trascendencia desempeña un papel primordial de mediación.

Motricidad Vital

Más adelante, al adentrarme en el estudio de los conceptos de “acción” y “enacción” expongo que estos tres conceptos (Motricidad-Acción-Enacción) provenientes de campos de conocimiento diferentes, vienen a significar cosas semejantes. Por eso formulo esta definición: “Percepción de nuestro ser-corpóreo (ser-en-el-mundo) que, desde la incompletud, nos inquieta a vivir y caminar en el más ser (trascendencia), nos compromete autoecopoiéticamente (co-implicados cooperativamente con el otro/s y el cosmos), desde todas nuestras cualidades, lenguajes, culturas y habilidades que nos son propias como seres humanos, a la co-creación de un humanes / comunidades / sociedades / mundos que permita la VIDA de todos los seres presentes y futuros y, junto al grupo de investigadores se presenta y asume el término “Motricidad Vital” para dar cuenta de esta complejidad y nos permita caminar-en-el-más-ser de la VIDA sin quedar “atrapados” en una determinada área de conocimiento ni colocar al ser humano como centro de la vida sino a la propia VIDA CÓSMICA. Desafíos que están en consonancia con las problemáticas que vive el planeta Tierra en este siglo XXI como consecuencia de bastantes malas prácticas del hacer humano.

En conclusión

Motricidad Vital, es vivir en plenitud -enmocionados-, con alegría, esfuerzo, ética, trascendencia y colaboración cósmica.

Es vivenciar distintas acciones que nos implique desarrollar nuestra sensibilidad que se convierta en experiencias enriquecedoras que luego podamos narrar y con ello aportar nuevas formas de ser-y-estar-en-el-mundo para buscar otras preguntas que lleven a diferentes alternativas creando una red de sentidos de todos con todos y todo.

La Motricidad Vital como consciencia vital, como creación de mundos posibles, como esperanza y alegría para seguir sembrando utopías realizables en calma eficiente que nos permita una mudanza de paradigma de nuestro-ser-en-el-mundo en relación al resto de seres vivos con quienes compartimos Gaia.

Estos aportes te van a ayudar a abrir nuevas perspectivas y preguntas en tus proyectos de investigación para contextualizarlos de cara a las incertidumbres del mundo del siglo XXI.

Si necesitas que te ayude a resolver dudas, ponte en contacto conmigo a través de la web: https://www.eugeniatrigo.com

Referencias Bibliográficas

Arntz, W., Chasse, B., & Vicente, M. (2006). ¿Y tú qué sabes? (G. Perillo, Trans. 1ª ed.). Argentina: Kiert. https://www.amazon.es/%C2%BF%C2%A1Y-T%C3%BA-Qu%C3%A9-Sabes-Aniversario/dp/8490606714

Capra, F., Bohm, D., Davies, P., Lovelock, J., Sheldrake, R., Dossey, B., & otros, G. y. (1999). El espíritu de la ciencia (A. Colodrón, Trans. 1ª ed.). Barcelona: Kairós. https://editorialkairos.com/catalogo/el-espiritu-de-la-ciencia

Damásio, A. (2000). O mistério da consciência (L. Teixeira, Trans. 1ª ed. Vol. 1). Brasil: Companhía das Letras. https://www.amazon.es/Mist%C3%A9rio-Consci%C3%AAncia-Em-Portuguese-Brasil/dp/8535925902

Echeverría, R. (2003). Ontología del lenguaje (6ª ed.). Chile: J.C. Sánchez. https://www.casadellibro.com/libro-ontologia-del-lenguaje/9789506413521/1198207

Guzmán Gomez, C., & Saucedo Ramos, C. L. (2015). Experiencias, vivencias y sentidos en torno a la escuela y a los estudios. Abordajes desde las perspectivas de alumnos y estudiantes. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 20, 67, 1019-1054. https://www.redalyc.org/pdf/140/14042022002.pdf

Harari, Y. N. (2016). Homo Deus (1ª ed.). Barcelona: Debate. https://www.casadellibro.com/libro-homo-deus-breve-historia-del-manana/9788499926711/3095121

kon-traste, & Trigo, E. y. c. (1999). Creatividad y Motricidad (Vol. 1). Barcelona: Inde. https://www.inde.com/es/productos/detail/pro_id/14

Laín Entralgo, P. (1999). Qué es el Hombre. Evolución y sentido de la vida (1ª ed. Vol. 1). Oviedo: Ediciones Nobel. https://www.casadellibro.com/libro-que-es-el-hombre-evolucion-y-sentido-de-la-vida/9788489770492/644855

Maturana, H., & Varela, F. (1998). De máquinas y seres vivos (5ª ed. Vol. 1). Santiago de Chile: Editorial Universitaria. https://www.casadellibro.com/libro-de-maquinas-y-seres-vivos-autopoiesis-la-organizacion-de-lo-viv-o-6-ed/9789870003861/987431

Noë, A. (2010). Fuera de la cabeza. Por qué no somos el cerebro y otras lecciones de la biología de la consciencia (1ª ed.). Barcelona: Kairós. https://www.casadellibro.com/libro-fuera-de-la-cabeza-por-que-no-somos-el-cerebro-y-otras-lecciones-de-la-biologia-de-la-consciencia/9788472457430/1658950

Santos, S. O. (2016). A educação do ser-motrício e a práxis criadora. Tese de doutorado. UMESP (Doutor), Universidade Metodista de São Paulo, São Paulo. http://tede.metodista.br/jspui/bitstream/tede/1590/2/SergioSantos.pdf

Sérgio, M. (1988). Para uma Epistemologia da Motricidade Humana: prolegómenos a uma ciéncia do homen! (1ª ed.). Lisboa: Vega. https://www.amazon.es/Epistemologia-Motricidade-Humana-Proleg%C3%B3menos-ci%C3%AAncia/dp/9897500766

Sheldrake, R. (2013). El espejismo de la ciencia (1ª ed.). Barcelona: Kairós. https://www.casadellibro.com/libro-el-espejismo-de-la-ciencia/9788499882413/2113886

Trigo, E. (2016). De la Motricidad Humana al Paradigma Vida (1ª ed. Vol. 4). España/Colombia: iisaber. https://www.amazon.es/Motricidad-Humana-Al-Paradigma-Vida/dp/1326634089

Trigo, E. (Ed.) (2015). Pensar y transformar: un legado de Manuel Sérgio (1ª ed.). España/Colombia: iisaber. https://www.amazon.es/Pensar-Transformar-legado-Manuel-S%C3%A9rgio/dp/1312881356

Varela, F. (2000). El fenómeno de la vida (1ª ed. Vol. 1). Santiago de Chile: Dolmen. https://www.amazon.es/El-fen%C3%B3meno-vida-Francisco-Varela/dp/9563060814

Vázquez Rocca, A. (2017). Francisco Varela: Neurofenomenología y ciencias cognitivas. De la acción encarnada a la habilidad ética. Nómadas. Critical Journal of Social and Juridical Sciences, 52 (4), 301-323. https://revistas.ucm.es/index.php/NOMA/article/view/52934/52048

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